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ARREBATADOR ENCUENTRO CON EDUARDO MENDOZA
Todos esperábamos con impaciencia a que el famoso escritor Eduardo Mendoza llegara a Cracovia. Para sus lectores polacos era una oportunidad única de poder conocer en persona al autor de la conocidísima Trilogía —gracias a la magistral traducción de Marzena Chrobak—, sobre las insólitas aventuras de un detective.
Para los devotos al hispanismo fue algo más, incluso una experiencia realmente íntima.
El día 1 de junio, a las 16 horas, todos los interesados nos dirigimos hacia la Librería Elite, con sus novelas bajo el brazo, algunas muy desgastadas debido a su repetida lectura, otras recién compradas. A pesar de la larga cola, todos lograron hacerse con un autógrafo y una pequeña dedicatoria del escritor, que fue muy amable y nos dejó sacar centenares de fotos (¡qué paciencia!)
Luego tuvo lugar la conferencia en el Centro de Cultura Japonesa Manggha, la cual, en opinión de muchos de los presentes, fue francamente estupenda. Sobre todo cabe subrayar la excelente preparación de Filip Łobodziński (conocido en toda Polonia como “Duduś”), a quien el mismo Mendoza dio las gracias por ser no solamente un buen lector, sino además un lector que le comprendía.

Tengo que reconocer que me quedé profundamente impresionada por la sinceridad con la que respondía E. Mendoza a cada pregunta, así como por la modestia con la que se presentó. En su opinión, cada autor tendría que acabar de escribir un solo libro, porque escribir un libro bueno ya supone un esfuerzo enorme, mientras que dos libros: algo imposible.
En referencia a su primera obra, que también ha sido traducida al polaco: La verdad sobre el caso Savolta, Mendoza confesó que no había pensado escribirla según ninguna convención (¿experimentalismo posmodernista?); por el contrario, intentó escribir una novela negra policíaca, que resultaba imposible para la realidad española, puesto que todos los policías españoles son “poco listos”.
En cuanto a la famosa Trilogía, el escritor admitió que nunca se había imaginado que fuera a tener tanto éxito. Tampoco ocultó que uno de sus mayores fracasos fue el libro titulado: La isla inaudita; con cuya edición —como reconoció el propio Mendoza— su editor perdió un poco de dinero...

A la pregunta de si escribiendo una novela tenía la tentación de comprarla, simplemente respondió que, al empezar a escribir un libro, pensaba que aquel era el que le gustaría escribir, pero al acabarlo, veía que nunca se lo iba a comprar (¡qué modestia!).
Aquellos que solamente conocen su famosa Trilogía, tendrían que leer otras obras suyas, como La ciudad de los prodigios (todavía sin publicar, aunque existe una traducción al polaco), o La verdad sobre el caso Savolta, para conocer con mayor profundidad su taller de escritura.
Mi última lectura ha sido Sin noticias de Gurb, que el mismo autor define como “el libro más excéntrico de cuantos ha escrito”. La historia aborda un tema muy curioso: el aterrizaje de dos extraterrestres en la Barcelona preolímpica, uno de los cuales se pierde. En busca del extraviado Gurb decide salir su compañero, y a partir de este punto comienza “la lucha” en “la jungla urbana”, gracias a la cual descubrimos otras facetas de Barcelona y también las posibilidades artísticas del autor.
Sin duda, como admitieron los invitados durante la conferencia, esta obra merece ser publicada, ya que existe una traducción al polaco, elaborada por una estudiante de nuestra Facultad.

Confío en que todos aquellos que todavía no se hayan familiarizado con la selecta obra de Eduardo Mendoza, lo hagan pronto, por muy anticatalanistas que sean.
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