Drukuj strone
Aktualności
Literatura
Lingwistyka
Kultura
Muzyka
Film
Historia
Hiszpania
Portugalia
Ameryka
Afryka
Zdjęcia
Biblioteka
Radio
Koło
Forum
Linki
Słowniki
Szukaj
Mapa serwisu
Kontakt
dodawanie

Zajrzyj koniecznie
Hiszpański w Hiszpanii
Chorwacja apartamenty
Wakacje Malta


 
Kultura 
 
La Semana Santa polaca vista por un español 29 marca 2005

Cracovia, 29 de marzo de 2005

 

               Mi Señora Doña Mencía:

Non est hic! Surrexit enim sicut dixit! Alleluja!

¿Que cómo es la Semana Santa en Polonia?

A pesar de que España y Polonia son dos países de arraigada tradición católica, por mucho que "los cruzados laicistas" se empeñen en negarlo, no dejan de sorprender las diferencias que existen entre nuestras formas de celebrar la Semana Santa.

La primera observación que se me viene a la cabeza es que los españoles, a diferencia de los polacos, somos más "eucarísticos". Además, a grandes rasgos, y aunque parezca un contrasentido, en España el día grande de la Semana Santa es el Viernes Santo, mientras que para los polacos lo constituye el Domingo de Resurrección. Es como si para nosotros lo más importante fuera el hecho de que Cristo muere en la Cruz para redimirnos de nuestros pecados; mientras que los polacos siguen más fielmente la enseñanza paulina del: "Si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe".

Otra personaje infinitamente más importante en España que en Polonia, también durante estos días, es la Santísima Virgen, todo el tiempo muy presente en España, incluso a veces eclipsando a su hijo durante las diferentes celebraciones; por el contrario, está prácticamente "ausente" durante toda la Semana Santa polaca. En este sentido, no me parece exagerado decir que los españoles somos más marianos que los polacos (lo cual no significa que los polacos quieran menos a la Madre de Dios).

Por último, imagino que al barbudo de Carlos Marx le hubiera encantado la siguiente afirmación, pues la otra nota característica es que nosotros celebramos la Semana Santa en la calle, de una manera más social o lúdico festiva, si se prefiere; mientras que en Polonia se hace de puertas adentro, en las iglesias y en familia, y el cúlmen de las Pascuas es la reunión familiar del Domingo de Resurrección.

Durante la Cuaresma, en todas las iglesias se han venido celebrando Rekolekcje (retiros espirituales), para la gente joven, los menos jóvenes y los abueletes. Los hay de todas las formas, tamaños y colores; cosa que en España no ocurre de una manera tan "institucional". Nosotros, ese tiempo, lo dedicamos más bien a preparar y, sobre todo, ensayar las procesiones con los pasos.

El pistoletazo de salida, evidentemente, es el Domingo de Ramos. La peculiaridad de ese día son los "palmitos tradicionales" que fabrican los polacos. Están hechos de paja, teñidos de colores muy vivos (azul, amarillo, rojo, verde). ¿A qué se podrían comparar? Creo que a todo menos a una "palma" o a una "rama de olivo". A veces me pregunto si los polacos han visto alguna vez una palmera de verdad o un olivo como Dios manda. El referido "palmito" es como una especie de cetro o maza, y, para colmo, de colorines. Además, hay un concurso para ver quién construye el de mayor tamaño (¡los hay que llegan a alcanzar los 6 metros!). Como curiosidad, en algunas zonas rurales se golpea con esos palmitos a los niños pequeños que se han portado mal, mientras se recitan unos versos que, si mal no recuerdo, hacen referencia a las heridas de la Crucifixión.

Ese mismo día se inaugura en la Plaza Mayor de Cracovia el mercadillo de Semana Santa, con los típicos puestos de artesanía popular, de "tapeo" sármata, souvenirs religiosos, etc. A los "mercaderes" ya no hay que expulsarlos del templo...

Curisamente, de lunes a miércoles santo se trabaja, también en la Universidad. No obstante, durante toda la Semana Santa hay conciertos de música religiosa (sobre todo barroca).

El plato fuerte, evidentemente, es el Triduo Pascual: Jueves, Viernes y Domingo de Resurrección.

Otro detalle MUY IMPORTANTE son las colas que se forman delante de los confesionarios antes del Jueves Santo. Al español medio no deja de llamarle poderosísimamente la atención el tropel de gente que está esperando, como mínimo una hora (lo sé por propia experiencia), para poder confesarse.

La liturgia del Jueves Santo es básicamente la misma que en España, con el tradicional lavatorio de los pies, etc. No obstante, los monumentos con el Santísimo son más "pobres" que los que realizamos en España. Para empezar, nosotros tenemos al Santísimo expuesto en la Custodia, y no reservado dentro del Sagrario. Todo está ricamente decorado y, sobre todo, hay muchas, MUCHÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍSIMAS flores. En este sentido, se puede decir que nosotros somos más "eucarísticos" que los polacos. Aquí no hay procesiones tampoco, ni el Jueves ni el Viernes Santo. No obstante, una figura típica de esos monumentos polacos es la de un Cristo sentado, reproduciendo el instante justo después de las flagelaciones y la coronación de espinas, que está como pensando: "mira lo que me han hecho estos". Esta figura del Cristo "Pensador" (como la famosa escultura de Rodin), muy raramente se venera en las iglesias españolas.

El Viernes Santo lo que sí se suele organizar son Vía Crucis por distintos puntos de la ciudad. Los oficios de ese día básicamente son como los españoles, con una ENORME salvedad: después de terminada la celebración, en las iglesias queda dispuesta la "gruta", con un Cristo yacente muerto, que no es ni más ni menos que una reproducción a escala real del sepulcro de Cristo. Esta es otra gran diferencia con respecto a España, porque la gente aquí va luego de iglesia en iglesia visitando esos sepulcros.

El Sábado, que en España es un día totalmente alitúrgico, los polacos van a la iglesia con unas cestitas de mimbre, como Caperucita Roja yendo a casa de su abuelita, en las que transportan "alimentos": huevos pasados por agua (a veces de colores), pan, salchichas, figuras de chocolate, etc. Esos "alimentos" son bendecidos por los sacerdotes y son los que se consumirán al día siguiente en cada hogar, porque -y esta es otra ENORME DIFERENCIA- el Domingo de Resurrección es como otra "Navidad", solo que en primavera, es decir: toda la familia se reúne, para celebrar la fiesta, los niños obtienen regalos en forma de huevos o figuras de chocolate, y los polacos se envían tarjetas de felicitación con motivo de la Pascua. Curioso, ¿no te parece?

En Cracovia, además, el sábado por la noche se realiza en la Plaza Mayor una representación de la Pasión y la Resurrección. Así es como, precisamente, me imagino yo que debieron ser en su día los autos sacramentales de Calderón de la Barca, pues los polacos, además de su carga teatral, también son muy alegóricos... Este año no pude asistir, porque en ese momento estaba participando en la Vigilia de Resurrección, en la Iglesia de los Dominicanos. No obstante, esa celebración de la Resurrección en la Polonia tradicional se sigue celebrando el domingo a las 6 de la madrugada. La mía empezó el sábado, a las 9 de la noche, pero terminó a la 1 de la madrugada del domingo... Sí, cuatro horas, repito, ¡cuatro horas de Vigilia Pascual! (Ni en el Vaticano duran tanto...).

La explicación es muy sencilla. Al ritual del fuego y el cirio pascual, siguieron las consabidas lecturas. Pero en mi celebración se bautizaron tres neocatecúmenos. La penúltima parte fue la celebración de la Eucaristía propiamente dicha y, por último, la procesión con el Cristo Resucitado y el Santísimo Expuesto. Lo mejor, sin duda, el coro. Casi toda la Misa fue cantada, con una exquisita mezcla de canto tradicional y, si se puede decir así, post-conciliar. ¡Olé por los serafines polacos!

Y llegamos, por fin, al Domingo de Resurrección. Como te decía, ese día es como una celebración de Navidad, sólo que en primavera. En primer lugar, porque toda la familia se reúne. Una vez que han llegado todos los invitados, el anfitrión o la persona de mayor edad (normalmente un varón) lee unos versículos del Evangelio que hagan referencia a la Resurrección del Señor. En algunas casas se cantan canciones populares también que hagan referencia a la Resurrección. Luego, los huevos duros que se habían bendecido el día anterior en las iglesias se reparten entre los presentes. Con esos huevos, símbolo de la vida, se puede "brindar", pero el caso es que unos a otros se desean dicha, bienestar, alegría, salud, felicidad y luego se besan (tres besos, que multiplicados por el número de asistentes... Sólo de pensarlo da dolor de labios). A continuación, todo el mundo se pone a comer, porque se me había olvidado decir que las mesas están opíparamente dispuestas, pues más que un desayuno frugal, es más bien un desayuno-almuerzo-cena. Hay de todo: ensaladas, embutidos, jamones, huevos de colores, la figura de un cordero de mantequilla, etc., etc., etc. Un condimento tradicional de ese día es el rábano "tártaro", una especie de rábano requete picante y muy amargo. Por lo visto, ese rábano despierta las secreciones intestinales, todavía "dormidas" después del ayuno de Cuaresma. La idea es que ese rábano tiene que abrir más el apetito, de manera que los polacos zampen más. En algunas casas he visto que a los más pequeños se les esconden las figuras de chocolate que te dije antes: huevos y conejos, sobre todo.

Por cierto, que la copia del sepulcro que estaba en las iglesias continuará allí durante varias semanas, sólo que ahora sin el cuerpo de Jesús, porque ha resucitado..., lo cual no deja de ser francamente muy pedagógico y catequético.

Por último, creo que no me puedo olvidar tampoco del Smigus-Dyngus o "lunes pasado por agua". No va de coña, pero la tradicición dice que ese día, el Lunes de Pascua, hay que mojar a las mujeres. Por eso las chicas casi prefieren no salir a la calle, porque suelen acabar empadadas y chorreando de los pies a la cabeza. A mí, particularmente, y sobre todo si hace un tiempo como el de las Islas Canarias, me parece una costumbre que habría que celebrar siempre, ¡todos los días! El problema sobrevino cuando ellas empezaron a devolver los cubos llenos de agua y ahora la tradición ha derivado en una gran fiesta del líquido elemento, donde el lema parece ser, parafraseando el Mandamiento Nuevo: "Mojáos los unos a los otros, como yo os he mojado".

Muchas otras más cosas se me han quedado en el tintero, pero creo que con esto te harás una idea más o menos genérica de cómo es la Semana Santa en Polonia.

Resumiendo, la Eucaristía, la Santísima Virgen, la Crucifixión y la calle son las notas características de la Semana Santa española; frente a los retiros, la Confesión, los sepulcros, los huevos y la Resurrección de los polacos.

Muchísimos recuerdos desde la ciudad del dragón, la legendaria Cracovia,

Don Lope de Figueroa

Maestre de Campo del Real y Glorioso Cuerpo de Infantería de Marina.

Pd.- ¡Cáspita! La otra curiosidad es que durante estos días me he encontrado con muchísimos turistas provenientes de todas las regiones del Reino de España: canarios, vascos, extremeños, catalanes, asturianos, murcianos, gallegos, leoneses, riojanos, manchegos, navarros, valencianos... Incluso ARGENTINOS (de esos que tampoco saben bailar tango).

««« powrót
 

 


ilość odwiedzin: 228464

IBERYSCI.pl strona iberystów studentów i absolwentów UJ.
© iberysci.pl 2004-2010.

ires_bip | kapitał plus strona główna wstecz do góry